Vino Nuevo para un Año Nuevo


Los rabinos de antaño tenían un dicho: "Sin vino, no hay alegría." Esto fue especialmente cierto en una boda. En el siglo I, las bodas eran un gran evento y a menudo iban acompañadas de varios días de celebración, entrega de obsequios, y discursos. Los platos se mantenían llenos y el vino fluyendo. Quizás esta sea la razón por la que María se dirigió a Jesús después del tercer día de la celebración nupcial para decirle: "No tienen más vino.” El vino era el equivalente a un pastel de bodas, y quedarse sin vino era un gran paso en falso. ¿Qué haría Jesús?


Más tarde, Juan registraría esta historia y el milagro que que la acompaña en Juan 2: 6-7. Él

escribe: “Había allí seis tinajas de piedra, de las que usan los judíos en sus ceremonias de

purificación. En cada una cabían unos cien litros. Jesús dijo a los sirvientes: ‘Llenen de agua

las tinajas.’ Y los sirvientes las llenaron hasta el borde” (NVI). En solo unos versículos más

adelante, Jesús convirtió los 180 galones de agua en vino nuevo. Hice los cálculos, y hoy día,

eso es el equivalente a 908 botellas de vino. Quizás algunos invitados comenzaron a cantar,

“908 botellas de vino en la pared, 908 botellas de vino. Toma uno, pásalo, 907 botellas de vino

en la pared.”

Jesús ofrece vino nuevo. Pero hay más en la historia.

La mayoría de las bodas comienzan con el vino elegido. El “Mad Dog 20/20” se mantuvo en

reserva. Pero en esta historia, Jesús transforma el agua en el mejor de los vinos, quizás un

“Burdeos Francés” valorado en 500 dólares la botella. El maestro del banquete tuvo una

probada y gritó: "Has guardado lo mejor hasta ahora!"; El simbolismo es claro. Jesús no solo

ofrece vino nuevo; ofrece el mejor vino. Él es el mejor vino. La llegada del Mesías significaba el

vino nuevo del evangelio. Has guardado lo mejor hasta ahora.


Quizás 2020 fue un año aplastante para ti y en lugar de alegría y celebración, sientes que te

estás quedando sin vino. Tal vez estés cansado, confundido, ansioso e inseguro del futuro. Tal

vez tu visión sea borrosa y necesitas desesperadamente que Jesús convierta el agua de 2020

en vino nuevo en 2021. ¿Necesitas que Él renueve tu pasión por el evangelio, tu dependencia

del Espíritu, y tu fe en los milagros? ¿Necesitas vino nuevo?


Si es así, el vino nuevo requerirá odres nuevos.


En Lucas 5, un grupo de personas religiosas expresa su frustración con Jesús. Resienten su

enfoque lleno de gracia, y mientras está de fiesta con Mateo y sus amigos pecadores, lo atacan

y lo acusan de todo tipo de cosas. ¿Por qué no sigue las reglas y regulaciones de sus leyes?

¿Por qué no está obedeciendo los sistemas creados por el hombre que han implementado?

¿Por qué se asocia con los pecadores? Jesús responde diciendo:

“Nadie [echa] vino nuevo en odres viejos. De hacerlo así, el vino nuevo hará reventar los odres, se derramará el vino y los odres se arruinarán. 38 Más bien, el vino nuevo debe echarse enodres nuevos” (Lc 5:37-8 NVI).

El vino nuevo requiere odres nuevos. El vino nuevo es eterno y proviene de Dios. Los odres

nuevos son temporales y son creados por nosotros. En su libro El Problema de los Odres de

Vino (The Problem of Wineskins), Howard Snyder escribe: “A medida que pasa el tiempo, los

odres de vino deben reemplazarse, no porque el evangelio cambie, sino porque el evangelio

mismo exige y produce cambios. El vino nuevo se debe poner en odres nuevos, no de una vez

para siempre, sino repetidamente, periódicamente” (traducción propia al Español).


Los odres viejos no pueden contener el vino nuevo.


Si queremos recibir el vino nuevo de 2021, debemos estar dispuestos a crear odres nuevos.

Debemos estar atentos al Espíritu Santo, y dispuestos a adaptarnos para sostener el vino

nuevo que él está sirviendo. Quizás Dios quiera hacer algo nuevo en tu vida y ministerio en

2021, y los desafíos de 2020 lo han preparado para este momento exacto en el tiempo. ¿Estás

dispuesto a cambiar los odres? Si no es así, puede perderse todo lo que Dios quiere hacer. Hay

una canción de adoración popular titulada "Vino nuevo" ; que expresa esta idea en su letra,


En el aplastamiento

En el prensado

Estás haciendo vino nuevo

En la tierra

Ahora me rindo

Estás abriendo nuevos caminos

Por eso me entrego a ti en tu mano cuidadosa

Cuando confío en ti no necesito entender

Así que hazme tu vasija

Hazme una ofrenda

Hazme lo que quieras que sea

Vine aqui sin nada

Pero tú me has dado todo

Jesús, saca de mí vino nuevo*

(*Traducción propia al Español)


Este es el grito de cualquier hombre, mujer, o iglesia que esté dispuesto a hacer lo que sea

necesario para permitir que fluya el vino nuevo de Dios. Creo que este es el corazón que Dios

está buscando en el 2021. Es un corazón dispuesto a ceder, confiar y moldearse en el vaso

que Dios quiere que sean. Desafortunadamente, me he dado cuenta a lo largo de los años de

que no todos están dispuestos a cambiar los odres. De hecho, hay quienes ni siquiera desean

el vino nuevo. En Lucas 5:39, Jesús reafirma esta idea al decirles a los fariseos:

“Y nadie que haya bebido vino añejo quiere el nuevo, porque dice: ‘El añejo es mejor’” (NVI).

Hay mucha gente y numerosas iglesias que simplemente anhelan el vino añejo. Su anhelo es el

sabor familiar de cómo solían ser las cosas. La naturaleza humana a menudo desea lo que es

cómodo y predecible. “Lo viejo es mejor,” dice la gente. ¿Pero en realidad lo es?


El vino nuevo puede no ser tan suave al paladar y tan finamente añejado como el viejo. Puede

ser un poco nítido y sin refinar. Pero está vivo. Está activo. Es lo nuevo que Dios está haciendo

y no se puede contener en estructuras viejas. Deben formarse odres nuevos para contener

todo lo que Dios quiere hacer. Entonces, ¿qué significa esto específicamente?


Veo la aplicación de este pasaje tanto a nivel personal como a nivel corporativo y tenemos que

luchar con ambos.


A nivel personal, tenemos que luchar con la forma en que están estructuradas nuestras vidas.

Ya en 2021, reordenaré mis odres para ser más receptivos. Estoy tratando de despertarme más

temprano, pasar más tiempo con Dios, caminar por mi vecindario en oración, y vivir

intencionalmente con mayor audacia en público. Estoy buscando en mi corazón y mi mente para ver qué pensamientos y deseos necesito desafiar o ajustar. No quiero perderme el vino nuevo de 2021 y si Jesús me está dirigiendo a cambiar, necesito estar dispuesto a hacerlo.


Para citar la canción, Hazme lo que quieras que sea.


Pero esta enseñanza también tiene una dimensión corporativa, y puede convencernos cuando

se trata de las estructuras y la metodología de la iglesia. En el primer siglo, cuando el Espíritu

Santo se derramó desde el cielo, se necesitaba una estructura sociológica diferente para

albergar el vino nuevo. Quizás en 2021, mientras Covid-19 continúa impactando nuestra

sociedad, debemos pensar mucho en los odres de nuestras iglesias. ¿Será posible, que Dios

quiera derramar vino nuevo, pero nuestros odres existentes, los patrones organizacionales, la

programación, y enfoques de la iglesia no pueden contenerlo? ¿Qué podría estar llamándote

Dios a hacer de manera diferente en 2021? ¿Cómo podría esta enseñanza afectar sus odres

personales o los odres de tu iglesia?


La letra final de la canción de adoración refleja esa efusión,


"Porque donde hay vino nuevo

Hay nuevo poder

Hay nueva libertad

Y el reino esta aqui

Dejo mis viejas llamas

Para llevar Tu nuevo fuego hoy.

(*Traducción propia al Español)


"Nadie echa vino nuevo en odres viejos.”


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